Preparen la voz haciendo gárgaras. Cuando la sátira lo inunda todo es irremediable reconocer la melodía de los acentos. Esa tonalidad puede salvarte de un ataque de risa incontrolado cuando observas sin pudor
En la boca llevo un lápiz. No me dejaron pasearlo entre mis dedos. Como observaréis, en mi faz muestro el modus vivendi de una absorta humanidad ilesa. Mira bien mis ojos. Concéntrate. Los