MECHANICAL DOGS OPTIMAL SITUATION II

¿Cómo era posible?, me repetía. No voy a entrar en detalles, pero para eso era necesario superar un montón de barreras biológico-tecnológicas que, hasta donde conocía, distaban mucho en el horizonte del conocimiento de los humanos todavía. Todavía digo, porque conocía la opción y los trabajos de investigación al respecto, tanto de los Estados Unidos, a través del MIT como del cuerpo de científicos rusos(estos, menos visibles) que trataban de llegar hasta el inconsciente a través de varias técnicas. Estas sí que permanecían clasificadas.
Sea como fuere, al volver a ojear la hora en el teléfono móvil fui consciente de que pasaban las siete de la mañana. Justo entonces fue cuando los espasmos cesaron y decidí meterme de nuevo en la cama y descansar un poco. Total, el domingo no planeaba nada en concreto así que sería mejor retomar el sueño que me robaron aquellos músculos y estos pensamientos al respecto. 
El único rayo de luz que consiguió entrar por la ventana se proyecto directamente en mi ojo izquierdo. Eso provocó un despertar algo alterado sobre las once y media de la mañana. Tomando situación sobre mi existencia inmediata, recordé lo que me había pasado durante la madrugada, salté de la cama y me preparé un café mezclado con rabia y estupefacción. La verdad es que el sabor era bastante aceptable, cosa la cual volvió a sorprenderme respecto de lo ocurrido. 
Mientras me lo acababa de tomar, cogí el teléfono y envié un mensaje a Elena. Elena era el médico titular del servicio de inteligencia de nuestra delegación en la provincia y por suerte para mí, una buena amiga en la que se podía confiar. Vivíamos cerca y nos gustaba hacer deporte. Nos despejaba bastante la mente. 

Fuente imagen:
propia.


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