—¿Y si al final todo quedase reducido a ampliar la coherencia del inconsciente?
—Eso explicaría muchas cosas.
—Como qué.
—Como que nuestro consciente divaga cada vez más y se fusiona con un relato de la realidad más que con la realidad en sí misma.
—Ya... pero, la historia siempre ha sido un relato.
—Incierto. La historia es lo que acontece. Los relatos registrados no coinciden siempre con los hechos.
—¿No estábamos hablando del aterrizaje del inconsciente en la realidad vigente?
—Yo creí que hablábamos del alunizaje del consciente en el plano del relato mágico.
—Esto es acercar posturas y lo demás son tonterías...'¿no es dramático y emocionante?'
Fuente imagen:
pinterest
La tenencia implícita de carencia
la superposición de la rareza
el crepúsculo irónico de parte de la naturaleza.
Si somos algo
somos
un distrito sin registrar,
una quincena al mes
un estímulo visual.
Te diré más:
Un sepulcro indisoluto
descuidando el vendaval.
Volver a tomar las teclas
no asegura el lugar.
Ni el puesto en la frontera
ni la dispensa papal.
Si somos algo
tómate de un trago la eternidad
suma puntos para el resto
aguanta la mirada de los enemigos del sedal.
Quieres tomar la bastilla
destituir lo establecido y
conseguir inmunidad.
Concreta el verso antes de comer
confluye y disfruta de saber quizás puedas asumir el puesto
y con(s)(tr)u(m)ir el vaivén.
Experimentar con los límites de la comunicación es el juego que practican los cerebros eVolucionados.
Preparen la voz haciendo gárgaras.
Cuando la sátira lo inunda todo es irremediable reconocer la melodía de los acentos.
Esa tonalidad puede salvarte de un ataque de risa incontrolado cuando observas sin pudor que el mundo desconoce tus intenciones.
Serpentear por el electro-pop es invertir en futuribles.
Serpentear por el electro-pop es invertir en futuribles.
Serpentear por el electro-pop es invertir en futuribles.
En la boca llevo un lápiz. No me dejaron pasearlo entre mis dedos. Como observaréis, en mi faz muestro el modus vivendi de una absorta humanidad ilesa.
Mira bien mis ojos. Concéntrate. Los tres andan ilimitados de datos, solo que, el párpado consciente de uno de ellos ha cerrado las inoportunidades cortándole el paso al mirador gratuito de lo natural. Los otros dos son potencia en abierto, canales televidentes del resto del sostén del futuro y saben rematar en el último minuto. Como aquel que sabe qué es lo que se espera de un día soleado en el mar impoluto y en calma.
¡Buenos días! Acabo de instalarme chromium en mi flamante ordenador. Abro Facebook para ver cómo funciona en él y lo primero que me aparece es una publicación de #Mongolia. Ácidos, para variar, #DaríoAdanti y #EduGalán publican una de las críticas a las que nos tienen acostumbrados. Allá que voy a visualizar, leer y escuchar al tangazo trapero (C.Tangana) en cuestión, a través de este navegador para exponer una posible crítica constructiva. Busco información sobre él en internet, por aquello de ver quién es y sobre todo QUIÉN ES SU ALZADOR INSTANTÁNEO (también conocido como productor o discográfica) y, mientras leo una de sus letras "na de ná", cambio de pestaña. Sigo leyendo que, cómo no, su discográfica es SONY, que, también es la discográfica de Rosalía, El niño de Elche, Becky G o Cromo X (¿se parece a crhomium un poco, ¡no?, ups, otro día hablaremos de esto).
A lo que iba, el propio navegador me corta la conexión. Lo intento varias veces, incluso desde VEVO, por si estuviesen los conspiradores especialistas intentando evitar el funcionamiento de la conexión (incluido el propio proveedor de internet) pero la conexión sigue en gris diciéndome “vaya parece que algo no funciona”…¿Eh? ¿Tal mal está? Se hace el silencio, respiro profundo, me entretengo en cosas triviales durante dos minutos para darle espacio y se acomode y todo vuelve a la normalidad. Chromium sabe que lo sé; no quiere ser desinstalado.
Más allá de las preocupaciones por mis (sniffers) rastreadores, me centro en una entrevista que le hicieron en la #resistencia, he escuchado además ‘C.H.I.T.O’,’Llorando en la limo’ o ‘Para repartir’(mucho cambio en esta última respecto de lo anterior, evolucionan aunque también es parte del plan, tengo que deciros) o ‘Antes de morirme’(¡toma, toma y toma cambio, tras, tras!) y las he escuchado para poder opinar con fundamento. No me gusta realizar ninguna crítica, ni positiva, ni negativa sin información suficiente. Llegados a este punto, creo que mi saco de aceptabilidad sonora y textual ha llegado al límite. O puede que no...
Mi conclusión es simple: el muchacho, llamado Antón por sus padres, parece centrado y algo tímido. Sabe hablar cuando toca y también sabe callar en el momento adecuado. Algo muy, pero que muy importante en un perfil de estrella de la música en estos momentos de la historia de la industria. Más allá de las consideraciones personales, creo que David Broncano es muy ácido con su entrevista y demuestra que el arte de los negocios se puede llevar más allá de lo que apoya el muchacho como que…”lo que sigue al arte es el arte del business en general y del televisivo en particular o algo así (extraído de una frase de Warhol), pero, no he venido aquí a hablar de Broncano, ¿no?
Dicho esto, me remito, por intuición semántica incontrolable a la definición del concepto Tangana en la RAE y lo mismo del significado Trapero. Me paro y vuelvo a respirar. Hazlo tú. Después coge ambos conceptos en la acepción que quieras y mézclalos.
El mensaje subliminal se ve demasiado claro. Obviamente el ofrecimiento textual y rítmico de este personaje musical está enfocado a un sector de la población joven, sin criterio ni formación musical. Pero eso no es malo. ¿Por algo tienen que empezar? Por ahí hemos pasado todos, todos, todos (fíjate tú si no en Mecano, John Secada o cualquier grupo musical “plantilla” etc. cada uno en su tiempo y/o momento).
Fuente imagen: instagram Autor: Sariandpol
Concluyo pues que lo único que puede salvarnos es el paso del tiempo.
Sony tiene cabezas pensantes que traducen las inversiones en datoros (datos y oro) . Así, lo único que se debe saber a ciencia cierta, cosa la cual me tranquiliza en gran medida (no en toda) es que: la industria encamina y la edad fulmina.
¿Un chapuzón?
¿Qué hará Pound Smith cuando no le observes?
Hará tiempo para ver volar archivos entre qbits.
Zurcirá un jersey en la noche temática.
Justificará las inversiones en corto para
constatar el mejor carbón alterado.
¿Quién será Pound Street si tú no sigues consejos?
¿Quién levantará el encerado visual
para poder sustraer el redondeo?
¿Quién jugará con Pound Strikes cuando contemos hasta diez?
¿Cuántas preguntas habrás de coleccionar
antes de que Pound Streaks extraiga la bola mágica?
¿Quién conocerá mejor que Pound Smith
la suave diligencia invernal al asalto del señor de la madera?
Al reloj le costaba superar la barrera de las tres cuando sonó el teléfono. El teléfono fijo. Lo hice instalar en mi habitación porque a mis padres les suponía un sonido metálico algo melancólico. Eran contrarios a cualquier cosa que les hiciera retrotraerse más allá de los ochenta en cuanto a sonidos se refiere. Cosas de padres, ¿qué queréis que os diga? Yo no tengo culpa de nada.
El caso es que, cuando descolgué escuché a Principio algo alterado:
—La cosa va de chapas.
—¿De chapas? - pregunté con una incredulidad que no espera respuesta.—¡Putos ludópatas de mierda!
—Joder...¿quieres callarte?
—Va...¿en serio?
–Sí. Haz el favor de venir. ¿Cuánto tiempo crees que tardarás en llegar?
—No sé. La verdad es que me estoy comenzando a plantear si merece la pena... Creo que no me pagan lo suficiente...
—Reflexionar en exceso es lo que te ha traído hasta aquí. ¿Quieres más?
Reí como quien sabe a ciencia cierta que el resultados de sus actos calarán profundo sin reconocimiento. Una risa muy poco superficial, cierto.
Salí de casa en 17 minutos exactos. No creo que me echen en falta. Saben que mi trabajo comporta ciertas responsabilidades de primera dama que otros, incapacitados para desarrollar la intuición, ni soñarían. Pero eso no ocurría con mis padres. Ellos eran la guinda del pastel que todo Illuminati desearía. Sus mentes desarrollaron un instinto reptiliano capaz de hacer preguntas ajenas a la cuestión que trates cuya respuestas colocaban en el tablero para jugar la partida de forma global.