ESCRIBIR PARA NEÓFITOS

Fuente imagen: prop-ia



He aprendido a ignorar tu llamada

(como quien aprende a silenciar

el ruido ensordecedor de una sirena)

de madrugada.

A descomponer las ondas sonoras

en filamentos 

para trocearlos en bigramas y tigramas.

Ofreciéndolos al huso horario de los muertos,

he conseguido consolar a los vivos,

escribir para neófitos e ignorantes de lo nuestro.

He logrado

sin mucho esfuerzo

enfurecer a los animales míticos del Nomenclátor

construir el edificio perfecto 

para la pausa,

despistarlos con acierto.

Ahora me toca

ir barriendo tus ruegos, tus restos,

disimular el juego,

especificar qué sabemos

sobre la función de las especias en el universo.

¿A quién puede importarle esto? 

Veo que a todos

menos a nosotros.

Es el turno,

no me quejo.

Me toca escribir para remeros

putos, condes y 

banqueros.

Me toca

ser doctora,

antifaz del supremo,

crisálida delirante del arte de las verdades

a medias,

a medida.

Me toca el disfraz de

super heroína en la cuenta atrás

de mundos para-lelos.

Toca ignorar tu llamada

y vivir con ello.

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