LA SEÑORA ABBOT SE VA DE VACACIONES

Este es uno de los relatos que forman parte, por orden, de la serie La señora Abbot:
La señora Abbot, el doctor en casa...
Efectivamente un violinista...3
El panadero y su falso positivo...
Alcohol, no gracias...1
Alcohol, no gracias...2
Alcohol, no gracias...3
El amanecer willkommen...
La señora Abbot y el pan...1
La señora Abbot y el pan...2
La señora Abbot y el pan...3
La señora Abbot y el pan...4
La señora Abbot, el nombre del violinista...1
La señora Abbot, el nombre del violinista...2
La perspectiva hace la forma...
¿Por dónde iba...?
Ventajas y desventajas...1
Ventajas y desventajas...2
La perfecta alineación de unos zapatos...
El trastorno borderline...
La señora Abbot se va de vacaciones
El crucero cruzado, información inesperada...
El triatlón, la función musical para público especializado...
La señora Abbot, la pajarita que jugaba al póker y el momento...
Muchas pajaritas para tan poca isla...
Logaritmos neperianos...
La señora Abbot: Jana, si vuelves, limítate a los detalles, por favor I
La señora Abbot: Jana, si vuelves, limítate a los detalles, por favor II
La señora Abbot y el patrón inevitable de lo que vendrá.
La señora Abbot: tejiendo el inconsciente y sus patronistas.



Fuente imagen: Flickr
Título: La petite sirène à l'huile
Resultó que el bien y el mal convivían imbricados. Al menos esa era la interpretación que ella hacía de lo que le estaba ocurriendo. A sabiendas que no era recomendable llamar a Tau, lo hizo. Sin embargo utilizó  el teléfono fijo de casa. Al menos así daba por hecho que las conversaciones no se escucharían(como si pudiera demostrar que controlaba la situación).

-¿Sí?
-Acabo de volver a tener una sensación extraña al abrir la nevera-contestó rápidamente, sin saludos.
-¿Por qué me llamas? Sabes que...
-Tranquilo estoy en el fijo- contestó muy segura de que no la escuchaban.
-Te arriesgas demasiado Jana...dime...
-Se me ha caído uno de los compartimentos de la nevera. El de los quesitos. La vaca que ríe ha dejado de reírse.
-Pero, ¿han llegado a caerse al suelo?-preguntó añadiendo a la pregunta un velo de misterio y preocupación.
-No, ha amortiguado el golpe  el compartimento de los líquidos.
-¡Ah!-respiró aliviado transmitiéndolo por el auricular- Entonces todavía hay solución. 
-¿Seguro? Uff, menos mal... creí que volvían a acechar los oscuros hilos lactosos de los rusos.
-Tranquila...creo que todavía hay salvación. Eso y que necesitas unas vacaciones.
-¿Tú crees?
-Demasiados acontecimientos relacionales en tu vida en un intervalo tan breve. Con el paso del tiempo aprenderás a desechar aquello que no puedas dominar o cambiar, vamos...creo...- concluyó confuso.
-En eso estamos de acuerdo, creo que necesitaré escapar unos días, hablaré con mi marido. Me siento enlatada en mi propia mente. Es claustrofóbico... menos mal que te lo cuento.
-Menos mal. ¿Estás preparada para las consecuencias?
-Para eso nunca se está preparada, pero, veremos por dónde desagua esta vez.  Ahora que lo dices...¿vale que me haya cortado con la cuchilla al limpiar la vitrocerámica? No ha sido muy grave pero ha sido en el dedo índice, ¡eso tiene que ser algo!
-Um...veamos...el dedo de señalar...claramente tiene relación directa. Es un aviso.
-Ya...me lo imaginaba-suspiró aceptándolo.
-Cuelga.
-y ¿ya está?
-ya está Jana- respondió con tono de disgusto-Tengo trabajo. No todos tenemos la suerte de recibir información de la vida, así...sin más...-prosiguió con reproche- Eso, créeme, simplifica muchísimo las cosas-y colgó sin más.


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